Héctor Osuna Jaime: «Baja California tendrá que elegir: ¿Dictadura o Libertad?»
TIJUANA.– Héctor Osuna Jaime plantea que Baja California llegará a 2027 ante una decisión que va mucho más allá de partidos y candidatos: elegir entre la concentración del poder o la defensa de las libertades democráticas.
Para Osuna Jaime, la palabra libertad no es ajena a su historia política. Su trayectoria comenzó precisamente en los años en que Baja California se convirtió en uno de los principales escenarios de la lucha democrática en México.
Osuna perteneció a la generación que acompañó la transformación política que culminó en 1989, cuando Baja California protagonizó un hecho histórico: el triunfo de Ernesto Ruffo Appel, primer gobernador de oposición cuyo triunfo fue reconocido en el México contemporáneo.
Desde entonces, Osuna Jaime ha ocupado diferentes responsabilidades públicas: fue diputado local, alcalde de Tijuana, senador de la República y presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones.
Pero existe un elemento que atraviesa buena parte de su trayectoria: su defensa de los contrapesos frente al poder.
Una historia ligada a la libertad
Como alcalde de Tijuana, Osuna defendió una mayor autonomía municipal y participó en esfuerzos nacionales para fortalecer al municipio frente a los gobiernos estatales y federal.
Años después protagonizó otra ruptura significativa.
En 2014 decidió abandonar el PAN, partido en el que había desarrollado gran parte de su carrera política, al cuestionar sus procesos internos y considerar que se había alejado de prácticas verdaderamente democráticas.
Para Osuna, la democracia no podía defenderse únicamente hacia afuera: debía comenzar dentro de los propios partidos.
Más de una década después, el exalcalde de Tijuana vuelve a colocar esa discusión sobre la mesa.
«¿Dictadura o Libertad?»
Rumbo a la elección de 2027, Osuna Jaime advierte sobre los riesgos que representa la concentración excesiva del poder y sostiene que Baja California deberá decidir si permite que continúe debilitándose el sistema de contrapesos o recupera el equilibrio democrático.
De ahí surge una disyuntiva que pretende sintetizar su visión del momento político:
«Baja California tendrá que elegir: ¿Dictadura o Libertad?»
El planteamiento no significa afirmar literalmente que Baja California sea actualmente una dictadura. La expresión busca establecer un contraste entre dos modelos de ejercicio del poder: uno basado en su concentración y otro sustentado en instituciones independientes, pluralidad política y ciudadanos capaces de cuestionar a sus gobernantes.
Para Osuna Jaime, la libertad significa que ningún partido pueda considerarse propietario del gobierno; que exista una oposición capaz de ejercer contrapesos; que las instituciones mantengan independencia y que los ciudadanos puedan decidir mediante las urnas quién gobierna y, sobre todo, cuándo debe terminar un gobierno.
Baja California ya lo hizo una vez
La figura de Héctor Osuna adquiere una dimensión particular en este escenario porque él ya formó parte de una generación que enfrentó a un sistema político dominante.
No observa 1989 desde los libros de historia.
Lo vivió.
Formó parte del movimiento político que acompañó la primera alternancia de Baja California y posteriormente gobernó Tijuana durante una etapa fundamental de consolidación de aquella transición.
Casi cuatro décadas después, Osuna podría regresar al centro de una batalla política construida alrededor de los mismos conceptos que marcaron el inicio de su trayectoria: democracia, contrapesos y libertad.
Baja California fue alguna vez punta de lanza de la alternancia democrática nacional.
En 2027 podría volver a encontrarse frente a una decisión histórica.
Para Héctor Osuna Jaime, la pregunta puede resumirse en cuatro palabras:
¿Dictadura o Libertad?



